Bronca en el Senado: golpes, insultos y acusaciones cruzadas entre legisladores

Ciudad de México.— Una sesión del Senado derivó en un violento enfrentamiento físico y verbal entre legisladores, marcado por empujones, gritos y acusaciones que terminaron con un camarógrafo golpeado en pleno recinto legislativo.

El incidente estalló después de que la senadora panista Lilly Téllez subiera a la tribuna para refrendar sus declaraciones en una cadena estadounidense, donde pidió a Estados Unidos “ayuda” para combatir al crimen organizado en México. En su discurso, arremetió contra Morena, a cuyos integrantes calificó de “mafiosos”, “narcopolíticos” y “narcosatánicos”, lo que encendió los ánimos entre la bancada oficialista.

Mientras senadores y diputados intercambiaban gritos de “traidora” y “vendepatrias” contra Téllez, se produjo un forcejeo en el que el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, estuvo a punto de caer. En medio del tumulto, el dirigente priista Alejandro Moreno “Alito” y el legislador Carlos Gutiérrez Mancilla empujaron y golpearon, alcanzando también al camarógrafo Emiliano González González, quien terminó derribado.

La diputada de Morena Dolores Padierna intentó intervenir, pero se apartó para evitar ser alcanzada por los golpes, mientras en el pleno se escuchaban gritos que pedían detener la riña.

Horas más tarde, Noroña ofreció una conferencia de prensa en la que aseguró haber sido agredido físicamente y amenazado de muerte por Moreno. Anunció además que presentará una denuncia junto con su colaborador por las lesiones y los daños al equipo de grabación. “Yo no empecé la pelea, fue el priista. A mis 65 años no estoy para estar en estas trifulcas”, declaró.

En respuesta, Moreno acusó a Noroña de “cobardía” y afirmó que lo empujó porque “se había portado mal con una senadora presente en la sala”. Lo señaló de agredir verbalmente a una mujer y justificó su reacción, aunque testigos señalaron que la confrontación ya venía de tiempo atrás.

El choque dejó al descubierto la creciente tensión entre bloques parlamentarios y reavivó el debate sobre los límites del discurso político en un país marcado por la violencia. La sesión fue suspendida sin que se lograra retomar el debate legislativo.

Compartir