Xalapa, Ver.— Horas después de concluir oficialmente su mandato, el exalcalde de Atoyac, Carlos Alberto Ventura De la Paz, fue detenido por autoridades estatales, acusado de haber instruido a policías municipales para asesinar a un joven de 28 años en abril de 2025.
La captura se llevó a cabo en su domicilio una vez que dejó de contar con fuero constitucional. La Fiscalía General del Estado le cumplimentó una orden de aprehensión por el delito de homicidio doloso, relacionado con la muerte de José Óscar Rebolledo López, cuyo cuerpo fue localizado el 19 de abril del año pasado en el municipio de Yanga.

Ventura De la Paz gobernó Atoyac de enero de 2022 a diciembre de 2025, tras haber llegado al cargo bajo las siglas del partido Podemos. De acuerdo con la investigación ministerial, un juez de control validó su detención el 1 de enero de 2026 y determinó como medida cautelar la prisión preventiva oficiosa, por lo que el exfuncionario fue internado en el penal de La Toma, en Amatlán de los Reyes.
La audiencia inicial continuará el próximo 6 de enero, fecha en la que se definirá si el exalcalde es vinculado formalmente a proceso.
El crimen
Según las indagatorias, José Óscar Rebolledo acudió el 18 de abril de 2025 a la comandancia municipal de Atoyac para preguntar por una amiga que había sido detenida. En el lugar, sostuvo un intercambio con policías locales y posteriormente fue privado de la libertad, presuntamente por los mismos elementos, quienes lo subieron a una camioneta contra su voluntad.
Un testigo protegido señaló que la orden para llevárselo habría provenido directamente del entonces presidente municipal. La declaración surgió después de que familiares del joven difundieran su fotografía en redes sociales para pedir apoyo en su localización.

Al día siguiente, el cuerpo de la víctima fue encontrado a varios kilómetros de distancia, en una comunidad perteneciente a Yanga. Presentaba impactos de bala, uno de ellos en la cabeza, además de estar atado de las manos y envuelto en una cobija. Policías municipales acudieron al sitio del hallazgo y posteriormente quedaron bajo sospecha dentro de la misma investigación.
El caso ha generado conmoción en la región central de Veracruz, al tratarse de un presunto abuso de poder cometido desde la administración municipal y ejecutado por cuerpos de seguridad local.



