Lo que pagarás más caro en 2026

El 2026 arranca con una noticia que impactará directamente el bolsillo de millones de mexicanos: una nueva ola de aumentos en productos y servicios de uso cotidiano. Desde el refresco que acompaña la comida hasta los videojuegos favoritos de los jóvenes, pasando por cigarros, ropa importada y hasta visitas a zonas arqueológicas, todo apunta a que el consumo será más caro este año.

La razón principal detrás de estos incrementos es la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y la aplicación de nuevos gravámenes y aranceles aprobados por las autoridades mexicanas, muchos de ellos ajustados por inflación o enfocados en desincentivar ciertos consumos.

Refrescos y bebidas saborizadas: el aumento que se siente a diario

Uno de los incrementos más sensibles será el de las bebidas saborizadas y refrescos, productos presentes en millones de hogares. La actualización del IEPS impactará directamente su precio final, incluyendo algunas bebidas funcionales y ciertos sueros orales, aunque con excepciones específicas. Para el consumidor promedio, esto se traducirá en pagar más por cada botella o lata, especialmente en compras frecuentes.

Cigarros y nicotina: fumar será aún más caro

El tabaco vuelve a estar en la mira. Los cigarros y productos relacionados con la nicotina sufrirán un aumento derivado del ajuste anual del IEPS conforme a la inflación. Este incremento no solo busca recaudar más, sino también reforzar políticas de salud pública, aunque el efecto inmediato será un golpe al bolsillo de los fumadores.

Videojuegos bajo presión fiscal

El entretenimiento digital tampoco se salva. En 2026, los videojuegos con contenido violento enfrentarán un incremento impositivo específico. Esto podría reflejarse en precios más altos para consolas, títulos físicos y digitales, afectando principalmente a jóvenes y familias que ven en los videojuegos una forma de ocio accesible.

Ropa y calzado importados: el impacto de los aranceles

Los bienes importados, especialmente ropa y calzado procedentes de China, enfrentarán nuevos aranceles. El resultado: precios más elevados en tiendas y mercados, justo en un sector clave para el consumo cotidiano. Comerciantes advierten que el aumento podría trasladarse casi por completo al consumidor final.

Más caro el turismo, la cultura y los trámites

Ni siquiera la cultura y el turismo escapan a los ajustes. Las entradas a museos y zonas arqueológicas, como Chichén Itzá o el Museo Nacional de Antropología, registrarán aumentos. A esto se suman alzas en servicios aeronáuticos y en trámites administrativos, como licencias y permisos para turistas, encareciendo tanto los viajes como ciertos procesos burocráticos.

Un 2026 de decisiones difíciles

Con estos incrementos en puerta, el 2026 se perfila como un año de ajustes y decisiones para los consumidores. Especialistas recomiendan planificar gastos, comparar precios y priorizar necesidades, ya que el impacto de estos aumentos será gradual pero constante.

Mientras el gobierno defiende los cambios como necesarios para la recaudación y la regulación del consumo, la realidad es clara: vivir, consumir y divertirse costará más. El reto para los mexicanos será adaptarse a este nuevo escenario económico sin perder calidad de vida.

Compartir