El número de víctimas mortales por el descarrilamiento del Tren Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ocurrido el domingo en Oaxaca, aumentó a 14 personas, tras confirmarse el fallecimiento de Hilda Alcántara Alvarado, una mujer de 73 años que permanecía hospitalizada debido a la gravedad de sus lesiones.
La adulta mayor murió el jueves luego de varios días de atención médica especializada. Inicialmente, fue trasladada al Hospital Tehuantepec del ISSSTE y posteriormente al Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (IMSS Bienestar), donde fue diagnosticada con traumatismos severos, múltiples fracturas y lesiones costales. Aunque fue sometida a una intervención quirúrgica exitosa, su estado de salud se complicó y finalmente perdió la vida a causa de una tromboembolia pulmonar.
Hilda Alcántara era abuela de Elena Solorza, una niña de seis años que también falleció en el accidente, uno de los más graves registrados recientemente en infraestructura ferroviaria del país.

El siniestro ocurrió cuando la locomotora principal salió de la vía, provocando el descarrilamiento del tren que cubría la Línea Z, en el trayecto de Salina Cruz, Oaxaca, a Coatzacoalcos, Veracruz. El convoy estaba integrado por dos locomotoras y cuatro vagones de pasajeros, en los que viajaban 250 personas, entre pasajeros y tripulación.
Hasta el momento, al menos 10 personas continúan hospitalizadas, algunas de ellas con lesiones de consideración.
El Tren Interoceánico forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, proyecto estratégico del Gobierno de México que inició operaciones en 2023. Tras el accidente, las autoridades federales iniciaron investigaciones para determinar responsabilidades.
Las indagatorias están a cargo de la Fiscalía General de la República, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, que analizan, entre otros elementos, la “caja negra” del tren.
En tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el gobierno federal buscará una certificación internacional antes de reanudar operaciones en la vía y reiteró su apertura a recomendaciones de especialistas internacionales para fortalecer los protocolos de seguridad del sistema ferroviario.



